viernes, 16 de noviembre de 2012

Vacaciones en el infierno


En la actualidad Mel Gibson es un actor con mala imagen  para  parte del público.  Lo curioso del asunto es que parte del problema han sido los propios comentarios y salidas de tono del australiano. Esto y algunos otros conflictos de índole más personal que han llegado a la opinión pública pueden haber influido en la desconexión del gran héroe de acción de los 80 con la taquilla de sus últimas películas. O simplemente que no eran pelis buenas como la floja “Al límite”. Pero tampoco lo era “Rescate” y fue un éxito.
Creo que habría que disociar la persona de su obra. Mel Gibson un gran actor y un buen director que ha tomado decisiones arriesgadas, de eso no hay ninguna duda. Como persona yo no tengo tan claro que sea un mal tipo como se nos quiere vender.
Mel vuelve como en los viejos tiempos.

El maestro William Goldman en su brillante libro “Desventuras de un guionista en Hollywood” si no recuerdo mal escribía que era junto con Paul Newman (esto son palabras mayores) dos de las personas que más le habían impresionado positivamente. Esa clase de actores superestrella  que sin embargo hacen la cola del catering con su bandeja como todo el resto del equipo de rodaje. Algo bastante insólito.
También sabemos que apoyó a su colega (probablemente la estrella más comercial de la actualidad) Robert Downey Jr como protagonista de “El detective cantante” en una época en la que no se confiaba en él por sus recientes problemas con las drogas (que le llevaron a ser despedido de la serie ”Ally McBeal”). Sin ser “el detective…” una buena película, Mel además de producirla se marcaba un buen papel secundario.
“Vacaciones en el infierno” es una peli que va a pasar inadvertida en la taquilla de nuestro país. Y eso que ha tenido suerte y al menos no ha ido directamente a circuitos no cinematográficos como en USA. Lo que es injusto porque Gibson se marca un buen trabajo como actor y coguionista. También dirige más que aceptablemente el primerizo Adrian Grunberg, hombre de confianza de Gibson ya que fue su asistente de director en Apocalypto.
La peli comienza con una buena persecución inicial. A partir de ahí, un criminal (Gibson) pasará la mayor parte de la película intentando adaptarse a la peculiar prisión en la que le han encerrado en Méjico. Es una prisión ciertamente peculiar en la que hay negocios integrados en el recinto y familiares de los presos conviven con otros condenados. Allí se gana las simpatías de un crío que le revela algunos datos inquietantes sobre quién dirige tan demencial cárcel.
Mel está sensacional en un papel muy similar al que se marcaba como el cabronazo de Porter en “Payback” (otra peli a reivindicar). Es un tío ácido, divertido en sus comentarios, muy duro y despiadado.  Y cae muy bien. Además consigue algo no a la altura de muchos, que es hacerse amigo en una peli de acción de un niño y no resultar vomitivo (ni él, ni el crío).
La recomiendo. No va a pasar a la historia pero es muy entretenida. Yo hubiera preferido menos tiempo en la prisión (más que nada porque me recordaba a la tercera temporada de Prison Break y me daba un poco de grima inicialmente).
Además me ha hecho ilusión encontrarme con uno de mis antiguos héroes de juventud en mejor forma de lo esperado y recuperando el nivel que había perdido con sus últimas películas, un tanto decepcionantes.

Nihilista Cósmico. 

2 comentarios:

  1. La había descartado completamente pero después de la crítica habrá que darle una oportunidad...

    Eso sí, seguro que hubiera sido mejor si saliese el Castor jajaja

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  2. Mira Mel Gibson con sus películas grasientas de héroe pasado de fecha pero aún así tensas, vibrantes y divertidas como Apocalypto o su reciente Vacaciones en el Infierno. Sea pues, Mel, a pesar de tus 'fachasitudes', una copa elevada por ti....

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